Nuestro Padre Jesús Nazareno (1942)
Talla en madera policromada. Cuenca, España.
La obra y su contexto
Esta notable escultura representa una de las obras más emblemáticas del imaginero valenciano José Capuz Mamano, considerado uno de los grandes renovadores de la escultura religiosa española del siglo XX.
Características técnicas:
- Año: 1942
- Material: Madera policromada
- Ubicación: Cuenca, España
- Estilo: Expresión contenida con influencia clásica
- Denominación: "Jesús del Puente"
El conquense es doliente, mostrando contenida aflicción. Nadie que lo haya visto andar sobre las aguas del Júcar, abriendo la tarde y los corazones, queda indiferente: mueve a la oración y, a todos, al sincero meditar.
Galería fotográfica








José Capuz Mamano
(Valencia, 1884 - Madrid, 1964)
Fue uno de los escultores escogidos para la reconstrucción nazarena de Cuenca y punto de llegada de varias generaciones con oficio imaginero, que comienzan con seguridad en un escultor de origen genovés establecido en Onteniente (Valencia) desde mediados del siglo XVII.
Incluso en su vejez, Capuz, ya septuagenario, sería todavía capaz de ofrecer obras de juvenil lozanía como «La Primavera» (1955) o «Saliendo del baño» (1955-1957).
Trayectoria artística
Herencia familiar (Siglo XVII-XIX)
José Capuz proviene de varias generaciones con oficio imaginero, comenzando con un escultor de origen genovés establecido en Onteniente (Valencia) desde mediados del siglo XVII. Raimundo Capuz fue Escultor de Cámara del Rey Luis I de España, y su hermano Francisco también cultivó la escultura y la eboraria.
Formación y primeros reconocimientos (1884-1920)
Su temprana formación en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos, con su pariente profesor Cayetano Capuz Romero, y en el familiar taller de imaginería, fue definitivo impulso para madurar en Italia, París y Madrid, donde se afincó. Obtuvo Segunda y Primera Medalla en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes de 1910 y 1912, con las obras «El voto» y «Paolo y Francesca», y una Medalla de Honor en el Salón Español de Londres (1920).
Consolidación académica (1922-1934)
Obtiene mediante oposición la Cátedra de Modelado y Vaciado en la Escuela Superior de Artes y Oficios de Madrid (1922), siendo nombrado Académico de la Real de San Fernando en la vacante de Inurria (1927). Participó en las Bienales de Venecia de 1926 y 1934 con abundantes obras.
Etapa como imaginero (1924-1956)
Su obra como imaginero está ligada especialmente a Cartagena, cuya Cofradía Marraja lo eligió para sus más venerados Pasos. Desde «La Piedad» (1924) y el «Cristo Yacente» (1926), pasando por «El Descendimiento» (1930), hasta el Jesús Nazareno, cuya talla original (1931) fue destruida durante la guerra y reemplazada por su autor en 1945. En Cuenca talló otro gran Jesús Nazareno en 1942, el "Jesús del Puente".
Estilo y aportaciones
En la obra escultórica civil de José Capuz, los especialistas observan sucesivas enriquecedoras influencias:
- Miguel Ángel, Rodin, Clará
- La estatuaria egipcia
- Bourdelle, Maillol, Mestrovic
- La Secesión vienesa
- El «art déco» y asimilación de otras vanguardias
- Síntesis de medios expresivos, de clasicismo y modernidad
Obras destacadas
Legado de José Capuz en la imaginería procesional
José Capuz impartió memorables lecciones de docencia y decencia a través de sus tallas. Su aportación a la imaginería procesional española del siglo XX representa una renovación del lenguaje escultórico tradicional, manteniendo el equilibrio entre la expresividad devocional y la modernidad artística.
La comparativa entre sus diferentes Cristos muestra la evolución artística de Capuz y su capacidad para adaptar su estilo a diferentes sensibilidades y tradiciones procesionales, desde la contención del Nazareno conquense hasta la dignidad trágica del cartagenero, culminando en la elevación espiritual del Resucitado malagueño.
Contexto histórico
La imaginería en la posguerra española
Tras la Guerra Civil española (1936-1939), muchas imágenes religiosas fueron destruidas durante el conflicto. José Capuz fue uno de los escultores escogidos para la reconstrucción nazarena, recibiendo numerosos encargos para reponer las obras perdidas.
El Jesús Nazareno de Cartagena (1945) fue precisamente una reposición de la talla original de 1931 que había sido destruida. En este periodo de posguerra, Capuz realiza algunas de sus más importantes obras procesionales.
Renovación de la imaginería procesional
El trabajo de Capuz como imaginero se desarrolla en un momento de evolución de la escultura religiosa española. Su "Cristo Yacente" (1926) para Cartagena pudo fijar un nuevo tipo iconográfico, mostrando su capacidad innovadora dentro de la tradición.
La obra de Capuz representa esa síntesis entre clasicismo y modernidad, influenciada por las diversas corrientes artísticas europeas con las que tuvo contacto durante su formación en Italia, París y Madrid.
"José Capuz logró dotar a sus imágenes de una expresividad contenida pero profunda, renovando la imaginería procesional sin romper con la tradición."
Otras obras procesionales destacadas
La Piedad (1924)
Cartagena
Cristo Yacente (1926)
Cartagena
El Calvario (1927)
Guernica
Fotografía: José Francisco López Martínez
San Juan (1943)
Cartagena, "luciérnaga de la madrugada pescadora"
El legado de José Capuz
"José Capuz fue uno de los escultores escogidos para la reconstrucción nazarena de Cuenca y punto de llegada de varias generaciones con oficio imaginero."
Análisis artístico de la obra
Jesús Nazareno de Cuenca (1942)
En Cuenca tenemos uno de los grandes Jesús Nazareno tallados por José Capuz en 1942, nuestro "Jesús del Puente". La carga emocional "del Jesús" en la Semana Santa conquense es magna, como el peso moral de la cruz redentora, sujetada sobre el herido hombro por las mortecinas manos.
El Nazareno conquense es doliente, mostrando contenida aflicción. Nadie que lo haya visto andar sobre las aguas del Júcar, abriendo la tarde y los corazones, queda indiferente: mueve a la oración y, a todos, al sincero meditar.
Jesús Nazareno de Cartagena
La talla original del Nazareno para la Cofradía Marraja de Cartagena (1931) fue destruida durante la guerra y reemplazada por su autor en 1945. El Nazareno cartagenero actual yergue su gesto cual "héroe trágico", clavando una mirada "un tanto incómoda y hasta arrogante... como un reproche".
Capuz impartió memorables lecciones de docencia y decencia a través de sus tallas para Cartagena, comenzando con "La Piedad" (1924) y el "Cristo Yacente" (1926), pasando por "El Descendimiento" (1930), hasta el principal titular Jesús Nazareno.
Cristo Resucitado de Málaga
Síntesis de los dos Nazarenos (conquense y cartagenero), triunfante al fin, es el Cristo Resucitado (1956) hecho por Capuz para Málaga: talla completa y esbelta, que parece querer elevarse hacia el cielo.
Esta obra muestra la evolución final del concepto cristológico en la imaginería de Capuz, uniendo la expresión contenida del conquense con la fuerza del cartagenero en una imagen que transmite triunfo y elevación.
Otras obras procesionales
Además de sus famosos Nazarenos, José Capuz creó otras importantes obras procesionales:
- El reluciente San Juan (1943) para Cartagena, "luciérnaga de la madrugada pescadora"
- El "Cristo de la Fe" (1944) para Madrid
- Obras procesionales en Lorca y Cieza
- "El Calvario", grupo de cuatro figuras para Guernica (1927)
Herencia artística familiar
Dinastía Capuz
La tradición artística de José Capuz comienza con seguridad en un escultor de origen genovés establecido en Onteniente (Valencia) desde mediados del siglo XVII.
Raimundo Capuz
Escultor de Cámara del efímero Rey Luis I de España, talló Pasos procesionales finalizando el siglo XVII. Junto a su hermano Francisco, además de practicar la escultura monumental en piedra, cultivaron también la eboraria.
Antonio Capuz Gil
Padre de José Capuz y del ilustrador Pascual Capuz (quien obtuvo Medalla de Oro en la Exposición Internacional de Artes Decorativas de París de 1925). En el Victoria and Albert Museum de Londres se conserva una «Venus y el Amor», escultura en marfil firmada por «A. Capuz».
Influencia familiar
Con tales precedentes, el sino artístico de José estaba escrito en los propios genes: su temprana formación en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos, con su pariente profesor Cayetano Capuz Romero, y en el familiar taller de imaginería, fue definitivo impulso, para madurar en Italia, París y Madrid, donde se afincó.
Reconocimientos y trayectoria
- 1910: Segunda Medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes con "El voto"
- 1912: Primera Medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes con "Paolo y Francesca" (talla directa en mármol)
- 1920: Medalla de Honor en el Salón Español de Londres por su trabajo "Forma"
- 1922: Obtiene mediante oposición la Cátedra de Modelado y Vaciado en la Escuela Superior de Artes y Oficios de Madrid
- 1927: Nombrado Académico de la Real de San Fernando en la vacante de Inurria
- 1926 y 1934: Participación en las Bienales de Venecia con abundantes obras
- 1955-1957: Ya septuagenario, crea obras de juvenil lozanía como "La Primavera" (1955) o "Saliendo del baño" (1955-1957)
Comparativa de los Nazarenos de Capuz
Jesús Nazareno (Cartagena, 1945)
El cartagenero actual yergue su gesto cual "héroe trágico", clavando una mirada "un tanto incómoda y hasta arrogante... como un reproche". Reemplaza a la talla original de 1931 que fue destruida durante la guerra.
Jesús del Puente (Cuenca, 1942)
El conquense es doliente, mostrando contenida aflicción. Nadie que lo haya visto andar sobre las aguas del Júcar, abriendo la tarde y los corazones, queda indiferente: mueve a la oración y, a todos, al sincero meditar.
Cristo Resucitado (Málaga, 1956)
Síntesis de los dos Nazarenos anteriores, triunfante al fin. Es una talla completa y esbelta, que parece querer elevarse hacia el cielo, mostrando la evolución final del concepto cristológico en la imaginería de Capuz.